Octubre 22, 2019

Login to your account

Username *
Password *
Remember Me

¿Eres ecologista?

By Redacción Septiembre 30, 2019 117

Por Rafael Oliva

Ya nadie pone en duda que la naturaleza tiene un límite, que no podemos contaminar sin medida y que los recursos de nuestro pequeño planeta azul son más limitados de lo que pensábamos.  Sin embargo, si te suenan términos como “huella ecológica”, “transición energética” o “economía circular” es que todavía podemos albergar un rayo de esperanza

Muchos no han reparado en que el modelo económico actual se basa en un consumismo infinito, solo hay que mirar las tasas de crecimiento anuales del 2 o 3%.  Una economía creciente necesita cada vez más materias primas que la alimenten, cosa que es incompatible con nuestra querida Tierra.  El modelo económico no puede crecer indefinidamente en un sistema de recursos limitados.

“Consume, gasta, compra”, te hipnotizan desde la televisión para que cumplas tu función dentro del engranaje del sistema.  Eres el último eslabón, el que compra (muchas veces endeudándose) los productos procesados en los que la industria contaminante ha convertido los recursos naturales.  Los árboles se convierten en el cartón de los envases, el petróleo en film transparente y los animales en hamburguesas.

Hemos llegado al punto en el que los recursos que consumimos jamás serán repuestos por la naturaleza en su totalidad.  Por cada 10 árboles cortados solo renacerán 7, por poner un ejemplo.  Visto así, parece claro que algo hay que hacer con carácter de urgencia o nos veremos abocados a la debacle.  Sin embargo, los principales gobiernos toman solo medidas de maquillaje en aras de mantener la competitividad, siempre en busca del vil metal.

Entonces, si los que tienen que decidir no hacen nada, ¿cuál es la solución?  Idealmente, migrar a un modelo no basado en el crecimiento infinito donde el consumo no sea la base del sistema, pero eso es algo que los poderes económicos no van a permitir fácilmente porque se les desmontaría todo el tinglado.  Así que debemos llevar a cabo un cambio en nuestros hábitos de consumo: reducir el uso de envases desechables, reutilizar antes que comprar y reciclar en lo posible

Lleva tus tuppers a la pescadería (algunas de tu pueblo ya se lo piden a sus clientes), reutiliza las bolsas de la compra, elige productos a granel en lugar de los envasados, intenta ir a más lugares andando en vez de en el coche... si supieras el alto coste que tiene para el planeta que renueves vestuario cada temporada para "ir a la moda", tal vez te lo pensarías dos veces antes de comprarte esos zapatos nuevos.  Y por lo que más quieras, ¡apaga la televisión!

Puede parecer difícil, pero recordemos que el crecimiento económico solo es del 2 o 3% anual, si conseguimos cambiar solo un 3% de nuestros hábitos, estaremos frenando el crecimiento y, con ello, la destrucción del planeta.  Eso sí, tenemos que hacerlo todos.  Yo ya estoy cambiando, ¿y tú?

Valora este artículo
(1 Voto)
Comparte en tus redes sociales