Octubre 23, 2019

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Cocimiento lento de un cambio generalizado en nuestra sociedad

Por José Lirio Jiménez

El lento cambio de la historia de España a lo largo de varias décadas y el anestesiamiento de la ciudadanía metida toda ella en una gran olla llena de agua, y a fuego lento donde nos cosen poco, a poco, sin que nos demos cuenta por la lentitud del calentamiento del agua, ya que para cuando vengamos a darnos cuenta, el agua estará ya demasiado caliente, y entonces no tendremos fuerza alguna, para poder salir de ella

El lenguaje simbólico es un medio privilegiado para poder introducirse en la reflexión, y  para poder transmitir las ideas. Pues poner en evidencia las funestas consecuencias de la no conciencia de la ciudadanía por el lento cambiar sin que nos demos cuenta. Esta infestando nuestra salud, nuestras relaciones entre comunidades, y la evolución social, pues con el ambiente creado perjudica gravemente nuestra salud, nuestro bienestar, y nuestra unidad sobre  España, y lo más peligroso que retrocedemos en la historia, encaminados a enfrenamientos.

Creando un falso condensado de vida y de sabiduría que cada uno podrá plantar en su propio jardín para poder gozar de sus frutos, frutos, de una sociedad que no se da cuenta de lo que se esta cocinando en la gran olla, porque el agua se calienta muy lentamente. Y es por este motivo por el cual  la sociedad no se percata que la están despojando lentamente de sus arraigos, costumbres, y forma de vida, sencilla y natural, sin darse cuenta de lo que se nos viene encima. Todo empezó con Zapatero, y continua, con Sánchez, sin que nadie con poder haga algo al respecto.

Otra cosa muy distinta seria que la sociedad de golpe y porrazo cayera en la gran olla, llamada España, con el agua por encima de su temperatura normal, y entonces reaccionaran saliendo todos corriendo temiendo a las quemaduras, de la invasión permanente, sin control alguno, y de las justicias antisociales.

Todo esto viene a cuento, pues cuando un cambio, como el que nos esta cayendo encima a la sociedad española en general, y que viene de un modo lento, escapa a  la conciencia, y no provoca en ella, ni en la mayor parte de los casos, ninguna reacción, ninguna oposición, y ninguna revuelta.

Pues, si miramos, lo que está sucediendo en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, podremos ver que estamos sufriendo una lenta deriva, a la cual nos estamos habituando a una cantidad de cosas que nos habrían hecho horrorizar hace ahora treinta años atrás. Años, que han sido, poco, a poco, amoldados a la forma de vida, y que a casi nadie apena le  preocupa.

O, lo que es igual, dejan directamente e indiferentes, a la mayor parte de las personas, en el nombre del progreso, de la democracia,  de la ciencia, y del aprovechamiento nefasto de la sociedad. Efectuando continuos ataques a la balcanización de España, a las libertades individuales, a la dignidad, a la integridad de la naturaleza, a la belleza, y a la felicidad de poder vivir con dignidad.

Nos cocemos lentamente, pero inexorablemente con la constante complicidad de las victimas inconscientes muchas de ellas, de lo que se cose en la enorme olla, que se llama España, dirigida cruelmente, por políticos sin talla política, sin experiencia. O, es, que, quizás no seamos incapaces los ciudadanos, de imponernos, a las limosnas de las ayudas estatales actuales. Que nos llevan a la esclavitud, y a la pobreza total, de hecho, según estudio de Carita, nacional, son más de 8 millones de españoles los que necesitan ayudas, urgentes. O sea, no somos capaces de resolver nuestro problema, y arreglamos la casa del vecino.

Las negras previsiones para el futuro, que en vez de suscitar reacciones, y medidas preventivas, lo que hacen es prepararnos psicológicamente a toda la ciudadanía para que aceptemos las condiciones de vida decadente, y también dramáticas para muchos parados, y usuarios de la seguridad social, mas el cambio producido en la educación con condiciones poco aceptables por la mayoría de padres, y la decadencia de una vida de difícil soportar, para una gran mayoría de españoles.

Saben que el 62% de los españoles estamos de políticos hasta la gorra, y no creemos en ellos. Se pelean entre ellos y no saben captar lo que los españoles hemos votados, ya que una vez recolectado el voto, hacen lo que les viene en gana, haciendo coaliciones sin respetar al votante, solo miran por sus intereses personales de partidos, y políticos, no son capaces ponerse de acuerdo. (La inmadurez política se refleja en sus rostros. (Mientras España se derrumba). Ellos discuten como,  poyos sin cabezas.

(El pueblo sufre decadencias. Pero decadencia que no padecen ningunos de los que se dedican a la política).

Las encuestas que aparecen cada mes, hechas con dinero público, son consecuencias, de mentiras estudiadas, para el calentamiento de la gran olla, y su martilleo sobre el cerebro de los españoles.

Martilleó continuo de informaciones políticas erróneas por parte de los medios satura los cerebros, donde muchos de ellos no están ya en condiciones de distinguir entre el bien, y el mal, de modo que debemos elegir entre la conciencia, o cocinarnos en la gran olla, llamada España. Muchas personas creen cualquier mentira por muy descabellada que esta pueda ser.

Y como este gobierno en funciones desde hace ya 5 meses sin poder tomar decisiones, sin unos presupuestos equilibrados, y sin controlar las cuentas del estado, y sin reaprovisionar el tesoro. Sin control de la deuda publica. Sin disminuir el control de la ayuda a otros países, sin  eliminar  muchas de ellas, para que España no valla a la banca rota. O, a una intervención de España por Bruselas cercana, sino rectifican a tiempo, la factura será aun más gorda, que la que tenemos actualmente, (que ya es gorda).

Así que, se deben crear las condiciones para que exista trabajo, y no precario, y que la gente, debe aprender ya, a trabajar, en lugar de vivir a costa del estado, si no se toman las medidas necesarias por muy antisocial que sean, mal lo llevamos, ya que aquí todos somos culpables, y la culpabilidad se repartirá según responsabilidad de cada cual.

 

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